Más de 70 mil hectáreas de maíz y entre 30 mil y 40 mil de soya se habrían perdido por la falta de lluvias en Campeche, con afectaciones que ya alcanzan a unos 10 mil productores y pérdidas estimadas en al menos 840 millones de pesos tan solo en el cultivo de maíz.
La gravedad del panorama llevó a campesinos de Hopelchén, Campeche, Tenabo, Hecelchakán y Calkiní a acudir a Palacio de Gobierno para exigir apoyos y un levantamiento de daños que permita conocer con precisión la magnitud de los siniestros.
Guillermo Ramos Gutiérrez, representante del ejido Carlos Cano Cruz, señaló que en algunas comunidades las pérdidas alcanzan el 100 por ciento, mientras que en otras oscilan entre 60 y 70 por ciento. Incluso hay productores que han sembrado hasta dos veces y perdieron ambas cosechas.
El dirigente afirmó que las autoridades estatales conocen la situación desde finales de julio y que los productores enviaron evidencias de las afectaciones desde el 3 de agosto, sin que hasta ahora se concrete una respuesta. Ante ello, decidieron acudir directamente ante la Secretaría de Gobierno.
Además de la sequía, los productores enfrentan bajos precios de comercialización, situación que dificulta recuperar los costos de producción. Por ello, solicitaron evaluar cada ejido y gestionar recursos mediante mecanismos de aseguramiento que les permitan enfrentar las pérdidas y volver a sembrar.
Ramos Gutiérrez advirtió que, si no reciben atención, podrían regresar a Palacio de Gobierno y aumentar la presión. “El campo está colapsado”, resumió, al señalar que los productores enfrentan simultáneamente la falta de agua, cultivos perdidos y precios insuficientes.





