La gobernadora de Campeche, Layda Sansores, arremetió contra estudiantes del Instituto Tecnológico de Campeche, a quienes llamó “cobardes” por conversar mientras ella intervenía en la ceremonia por el 50 aniversario de la institución. Desde el templete, la mandataria exigió que reconocieran su comportamiento y aprovechó el enfrentamiento para defender su honestidad al frente del gobierno estatal.
“¿Quién estaba hablando?, tenga el valor de decirlo y levantar la mano, ¿o aparte son cobardes, aparte son cobardes?”, reclamó ante los jóvenes. Sansores reprochó que ninguno admitiera estar conversando ni se levantara para ofrecer una disculpa, pues consideró que el alumnado debía respetar el momento.
En medio de la confrontación, aseguró que no se ha apropiado de recursos públicos: “Yo no vine a tomar un pinche peso de este Gobierno”. Como respaldo a su discurso de austeridad, afirmó que no ha comprado terrenos, que utiliza una camioneta con un millón de kilómetros recorridos y que no cuenta con escoltas.
La defensa de su gestión ocurre después de las críticas que recibió en agosto, cuando fue fotografiada durante una estancia en Madrid, España, en una zona comercial de lujo con establecimientos de marcas como Prada, Gucci y Louis Vuitton. Las imágenes generaron cuestionamientos sobre el contraste entre la austeridad que promueve y el contexto de aquel viaje.
La estancia en España comenzó dos días después de que presentara su quinto informe de Gobierno. El 5 de agosto fue captada en la sección de primera clase de un vuelo comercial rumbo a Madrid, acompañada por su hermana Laura Sansores San Román, presidenta del Sistema DIF Estatal. Durante el viaje, la gobernadora celebró su cumpleaños número 81, el 7 de agosto.
Ante los estudiantes, Sansores también argumentó que Campeche enfrenta un recorte de 4 mil 800 millones de pesos del presupuesto federal y que su administración hace esfuerzos para responder a las necesidades educativas. Sin embargo, en lugar de limitarse a exponer las dificultades presupuestarias, la mandataria centró parte de su intervención en reprochar y descalificar públicamente a los jóvenes.





