La aprobación del nombramiento de un nuevo magistrado en Campeche generó cuestionamientos entre actores políticos, luego de que la Diputación Permanente avalara la propuesta de la gobernadora Layda Sansores San Román para integrar al abogado queretano Fernando Oceguera Miramontes al Tribunal Superior de Justicia del Estado.
Durante la sesión, el diputado priista Miguel Ángel Pool Alpuche votó en contra y expresó su inconformidad con la designación, al considerar que existen perfiles locales con la capacidad para ocupar el cargo. Señaló que la incorporación de personas provenientes de otras entidades ha sido una constante en la actual administración.
El legislador también cuestionó el contexto en el que se realiza el nombramiento, al advertir que se aproxima un proceso electoral y que la colocación de ciertos perfiles en posiciones estratégicas podría responder a intereses políticos. Añadió que, a su juicio, esto podría influir en el funcionamiento institucional.
Por su parte, el dirigente estatal del PRI, Ricardo Medina Farfán, criticó lo que calificó como “malinchismo”, al señalar que en Campeche existen profesionales con trayectoria y preparación suficientes para ocupar cargos dentro del Poder Judicial. Indicó que, además de la capacidad técnica, la normativa estatal establece requisitos relacionados con la probidad y el perfil ético de los aspirantes.
En sus declaraciones, también hizo referencia a la integración del gabinete estatal, donde —afirmó— hay presencia de funcionarios provenientes de otras entidades e incluso del extranjero, como el caso de Bernhard Rhen en la Secretaría de Desarrollo Urbano, Movilidad y Obras Públicas.
De acuerdo con la información difundida, Fernando Oceguera Miramontes mantiene vínculos familiares con el entorno cercano de la gobernadora, lo que ha intensificado las críticas desde la oposición, al considerar que este tipo de decisiones deben garantizar imparcialidad y apego a los principios de la función pública.





