La falta de pago llevó a trabajadoras de la guardería Barquito de Papel a suspender actividades, en medio de un conflicto que, aseguran, se arrastra desde hace más de seis meses y que ahora también afecta a las familias que utilizan el servicio.
Alrededor de 15 empleadas participaron en el paro para reclamar el pago de la quincena, cuyo depósito acumula cuatro días de retraso. Las trabajadoras denunciaron que los incumplimientos se han vuelto frecuentes y que los periodos sin recibir su salario varían de unos días hasta más de un mes.
El problema, explicaron, ha comenzado a generar dificultades para cubrir gastos básicos. Algunas señalaron que tienen pendientes la renta y la compra de útiles escolares para sus hijos, mientras sus ingresos permanecen retenidos.
La inconformidad se mantiene además ante la falta de una explicación clara sobre el origen de los retrasos. Según las trabajadoras, la dirección del plantel atribuye la situación al esquema de subrogación con el Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS).
El instituto, por su parte, rechazó tener responsabilidad en el incumplimiento y sostuvo que los recursos para las guarderías subrogadas son entregados mediante el procedimiento establecido y dentro de los tiempos correspondientes.
El conflicto terminó por alcanzar a las familias usuarias. La dirección de Barquito de Papel informó que el servicio permanecerá suspendido temporalmente, después de que el IMSS notificó a algunos padres sobre el cierre, aunque todavía no existe una fecha para reanudar la atención.
Durante la suspensión tampoco podrán efectuarse trámites de altas, bajas, valoraciones o justificaciones, informó el plantel, que señaló que esperará las indicaciones del IMSS para definir los pasos a seguir.
Así, mientras las trabajadoras esperan una solución a los pagos pendientes, las familias deberán enfrentar la suspensión de un servicio del que dependen para cumplir con sus actividades laborales y personales.





