La piratería volvió a golpear a una empresa que presta servicios al sector petrolero en Campeche. En menos de un mes, Finestra Energía ha enfrentado dos asaltos contra embarcaciones y equipos utilizados en sus operaciones en altamar.
El más reciente ocurrió la madrugada del viernes, cuando al menos tres hombres que viajaban en una lancha pesquera abordaron el buque La Bamba. Los delincuentes permanecieron a bordo el tiempo suficiente para apoderarse de más de 15 carretes de cable de alimentación e instalación interna.
Mientras se desarrollaba el atraco, los operadores de la embarcación pidieron auxilio a través de la radio y permanecieron refugiados en la cabina. Un video de la emergencia, cuya autenticidad fue corroborada por autoridades federales, muestra la tensión de los trabajadores ante la presencia de los asaltantes.
En la comunicación también se escuchan reclamos por la presunta demora de una patrulla de la Armada que fue requerida para atender la emergencia. Los trabajadores expresaron temor de que una intervención anunciada pudiera provocar una reacción violenta de los sujetos que se encontraban a bordo.
El antecedente más reciente se registró el 9 de agosto, cuando seis hombres ingresaron a la plataforma autoelevable Sandunga, propiedad de Finestra Energía, y sustrajeron alrededor de 50 metros de cable. La compañía mantiene contratos con Petróleos Mexicanos, por lo que ambos hechos impactan operaciones relacionadas con la actividad petrolera.
La Bamba, operado por Energía Naviera, es un buque multipropósito de bandera mexicana destinado a trabajos en alta mar. Tiene 85 metros de longitud, 22.07 metros de ancho y capacidad para albergar hasta 250 personas; ambas compañías pertenecen al mismo grupo empresarial.





