Empresarios del sector turístico en el municipio de Calakmul señalaron impactos económicos negativos tras la puesta en marcha del Hotel Mundo Maya, complejo operado por el Gobierno de México a través de la Secretaría de la Defensa Nacional.
De acuerdo con representantes de hoteles ubicados en comunidades como Xpujil, Chicaná y Cobá, el nuevo alojamiento concentra la mayor parte del turismo debido a su ubicación dentro de la zona de amortiguamiento de la Reserva de la Biosfera de Calakmul.
Enrique Rodríguez, vocero del grupo de hoteleros, explicó que la cercanía del complejo —a unos 10 kilómetros de la zona arqueológica— le da una ventaja frente a los negocios locales, lo que ha modificado la dinámica del sector. Señaló que el modelo del hotel integra servicios como hospedaje, alimentos, transporte y actividades, reduciendo la demanda hacia prestadores independientes.
Los empresarios indicaron que desde el inicio del proyecto expusieron sus preocupaciones ante autoridades federales, incluso durante visitas del entonces presidente Andrés Manuel López Obrador, sin que se atendieran sus planteamientos sobre la competencia en la región.
Según estimaciones del sector, al menos 14 hoteles enfrentan dificultades económicas, con repercusiones indirectas en otros negocios vinculados, lo que podría impactar a más de 100 familias. Añadieron que, pese a las expectativas generadas por proyectos como el Tren Maya, el flujo turístico se ha mantenido sin incrementos significativos.
Los prestadores de servicios señalaron que gran parte de los visitantes, principalmente de origen europeo, son trasladados directamente desde puntos como Conhuás al complejo turístico, lo que limita su paso por comunidades como Xpujil, donde anteriormente se concentraban servicios de hospedaje y transporte.
Por su parte, la diputada de Movimiento Ciudadano, Tania Fernández, indicó que durante recorridos en la zona detectó otras problemáticas, como el desabasto de agua potable, lo que agrava la situación para los negocios locales.
La legisladora agregó que plataformas de reservación como Booking.com han modificado la visibilidad de los hoteles, privilegiando al complejo administrado por el gobierno, lo que, según los empresarios, reduce aún más sus oportunidades de captar visitantes en temporadas clave como Semana Santa.





