Productores de maíz sufren pérdidas millonarias por tormenta. Cada hectárea afectada por el fuerte aguacero con ventarrón dejó pérdidas cercanas a 13 mil pesos, los agricultores explicaron que el maíz en etapa de espigado es el más vulnerable y que muchas parcelas probablemente no producirán mazorcas suficientes para recuperar la inversión.
El exceso de agua dejó encharcadas parcelas mecanizadas y speques en el camino de Kankí, dificultando la recuperación de los cultivos en la comunidad de La Mejorada. Otro productor, José Guadalupe Molina, señaló que los daños también se extendieron a Holoch y posiblemente a los sembradíos de los menonitas en San Diego Chavi.
En Tenabo, las rachas de viento que acompañaron a la tormenta destruyeron gran parte de los cultivos del camino de Kankí, provocando pérdidas irreversibles. La imposibilidad de resembrar este ciclo, junto con los altos costos de insumos, complica la situación económica de las familias campesinas.
La comunidad evalúa alternativas para reducir los daños y busca estrategias de protección que permitan enfrentar futuros fenómenos climáticos con mayor seguridad. Los productores enfatizan la necesidad de contar con apoyos efectivos que garanticen la estabilidad de la producción y la economía local.
Este episodio evidencia la vulnerabilidad de los cultivos ante fenómenos meteorológicos extremos y la urgencia de implementar medidas preventivas y programas de apoyo para proteger tanto la producción como la inversión de los agricultores.





