Cientos de taxistas de Campeche se reunieron frente a la Agencia Reguladora de Transporte del Estado de Campeche para demandar acciones concretas contra los conductores de la aplicación InDrive, a quienes acusan de operar de manera irregular y de competir deslealmente con el transporte formal. Según los manifestantes, estos conductores no pagan impuestos ni cumplen con requisitos legales, lo que afecta tanto a los taxistas como a los usuarios.
Durante la protesta, los inconformes denunciaron que los operativos de la Artec se han centrado en sancionar a los taxistas legalmente constituidos, mientras que los conductores de InDrive continúan circulando sin restricciones. También señalaron que la falta de un tabulador oficial de tarifas genera confusión y desventaja para los servicios regulados, cuyos precios se calculan considerando distancia, número de pasajeros y características de la ruta.
Otra queja de los taxistas se relaciona con la antigüedad de las unidades: mientras los taxis legales deben cumplir con un límite de cinco años de vigencia para circular, los InDrivers operan vehículos de hasta 10 años, lo que consideran injusto y riesgoso.
El director de la Artec, Eduardo Zubieta Marco, reconoció que identificar y sancionar a los conductores de la aplicación es complicado, pues no hay un registro oficial ni mecanismos claros para detenerlos sin violar procedimientos legales. Asimismo, advirtió que los taxistas no pueden tomar medidas por su cuenta para retener vehículos o conductores.
Durante la reunión, la Secretaría de Gobierno se comunicó con los manifestantes y se comprometió a entregar una propuesta para regular la situación en un plazo máximo de dos semanas, con la intención de resolver los conflictos entre transporte formal e irregular.
Los taxistas insistieron en que se busque un “piso parejo”, ya sea mediante la exención de impuestos y permisos para los taxis legales o aplicando las mismas obligaciones a los conductores de InDrive, de manera que ambos servicios operen bajo las mismas reglas.





