La reducción de recursos públicos comenzó a afectar los apoyos económicos destinados a parteras y asistentes rurales de salud en diversos municipios de Campeche, una situación que pone en riesgo un programa que durante años ha servido para respaldar la atención comunitaria en localidades alejadas de los servicios médicos.
El tema salió a la luz tras confirmarse que las Parteras y Asistentes Rurales de Salud (PARS) de Candelaria dejarían de recibir temporalmente este beneficio, en medio de una revisión del padrón de beneficiarias y de las limitaciones financieras que enfrenta el municipio.
El regidor de oposición, Rigoberto Figueroa Ortiz, explicó que un sondeo realizado en más de 200 comunidades detectó que más de 70 personas registradas como PARS ya no se encontraban activas, ya sea porque dejaron de ejercer la labor, cambiaron de residencia o renunciaron al apoyo.
Sin embargo, reconoció que la suspensión de los recursos tendrá repercusiones para un sector que históricamente ha contribuido a la atención de mujeres embarazadas y familias en zonas rurales. También señaló que existe el compromiso de corregir posibles errores en la actualización del padrón y reincorporar a quienes hayan sido excluidas indebidamente.
La problemática no se limita a Candelaria. Municipios como Calkiní, Hopelchén y Dzitbalché también destinan apoyos mensuales a parteras tradicionales y asistentes rurales de salud, aunque con montos menores que oscilan entre mil y mil 200 pesos. En el caso de Candelaria, los incentivos alcanzaban entre mil 500 y 2 mil pesos mensuales.
Ante este panorama, autoridades municipales y regidores han comenzado a plantear la necesidad de gestionar mayores recursos ante los gobiernos estatal y federal, con el argumento de que los recortes presupuestales no solo impactan las finanzas de los ayuntamientos, sino que terminan afectando directamente a mujeres que desempeñan una labor esencial en comunidades donde la cobertura institucional de salud sigue siendo limitada.





