Petróleos Mexicanos (Pemex) reconoció una fuga de hidrocarburos en un ducto de la plataforma Chuc-1, en el Golfo de México, y aseguró que fue reparada el 6 de octubre. Sin embargo, no ha precisado el volumen derramado ni aclarado si el incidente está relacionado con una mancha marina detectada mediante imágenes satelitales días antes.
La empresa informó que detectó una iridiscencia en el mar el 5 de octubre. Tras una inspección submarina, localizó un poro en la tubería del complejo petrolero Abkatún-Pol-Chuc.
Para verificar la reparación, personal de la Agencia de Seguridad, Energía y Ambiente (ASEA) realizó sobrevuelos en las plataformas Chuc-1 y Chuc-A. El 8 de octubre, Pemex y la Secretaría de Marina efectuaron nuevas inspecciones aéreas y reportaron que no observaron hidrocarburos en la superficie, sino sargazo y material orgánico.
No obstante, una investigación difundida el 4 de octubre reportó una mancha de aproximadamente 11 kilómetros de longitud, con una extensión estimada de entre ocho y 16 kilómetros cuadrados, a partir de imágenes satelitales del 30 de septiembre.
La diferencia entre las fechas mantiene sin esclarecer si esa mancha corresponde a la fuga reconocida por Pemex o a otro evento. Hasta ahora, tampoco se ha confirmado que los hidrocarburos hayan llegado a las costas de Campeche o causado afectaciones a la pesca.
El caso se suma a otra fuga reportada por Pemex el 10 de septiembre en un ducto submarino del Activo de Extracción Cantarell, frente a Ciudad del Carmen. La empresa no ha dado a conocer el volumen de hidrocarburos liberados en el incidente más reciente ni los resultados de posibles evaluaciones ambientales.





