Las personas con discapacidad en Ciudad del Carmen continúan enfrentando múltiples obstáculos para desplazarse y participar plenamente en la vida social, debido a la ausencia de una cultura de inclusión que trascienda las acciones superficiales y se refleje en el respeto cotidiano de sus derechos.
Representantes de la organización civil “Llanta de perro” señalaron que, aunque en la ciudad existen algunos esfuerzos en materia de accesibilidad, estos resultan insuficientes cuando no van acompañados de educación y sensibilización social, elementos que consideran fundamentales para una verdadera inclusión.
Entre las principales problemáticas identificadas se encuentra la falta de infraestructura urbana adecuada, con calles y banquetas que no están diseñadas para garantizar la movilidad segura, situación que se presenta incluso en zonas céntricas del municipio.
A ello se suma la ocupación irregular de banquetas por parte de comercios, así como la falta de respeto por parte de automovilistas hacia los pasos peatonales y las señales de movilidad utilizadas por personas con discapacidad visual, lo que incrementa los riesgos durante los traslados.
En el transporte público, denunciaron que los espacios reservados no siempre son respetados y que el sobrecupo en unidades urbanas dificulta el acceso a este servicio básico, afectando de manera directa la autonomía de este sector de la población.
En el ámbito educativo, señalaron que la inclusión sigue siendo limitada, ya que aunque algunos planteles aceptan a niñas y niños con discapacidad, persiste la falta de docentes capacitados y de condiciones que permitan una integración real en la comunidad escolar.





