Las interrupciones en el suministro de energía eléctrica continúan afectando a siete comunidades de la península de Atasta, a pesar de los trabajos de modernización realizados por la Comisión Federal de Electricidad (CFE) en la región.
Aunque desde 2025 comenzaron las labores de sustitución de equipos y mejoras en la red, habitantes y productores señalan que los resultados no han sido suficientes para garantizar un servicio constante. Las fallas, aseguran, siguen presentándose de manera recurrente.
Entre los principales problemas reportados destacan los apagones prolongados, que pueden extenderse entre cuatro y diez horas. Estas interrupciones han generado afectaciones económicas, principalmente por la pérdida de alimentos y otros productos que requieren refrigeración.
La situación se complica con el robo de cableado eléctrico, un delito que ha impactado directamente en la continuidad del servicio. Tan solo en lo que va del año se han documentado al menos cinco casos, lo que ha contribuido a agravar las deficiencias en el suministro.
Pese a las reuniones sostenidas con autoridades estatales y personal de la CFE, en las que se han informado avances en la instalación de transformadores y líneas de interconexión, los habitantes consideran que las acciones no han logrado resolver de fondo el problema.
Ante este escenario, pobladores y productores reiteraron la necesidad de concretar la instalación de equipos en la subestación eléctrica proyectada para la zona, al considerar que esta infraestructura sería determinante para estabilizar el servicio en la península de Atasta.





