Hasta un 80% han caído las ventas del sector restaurantero en el Centro Histórico y el Malecón de la ciudad durante la temporada de lluvias, especialmente cuando las precipitaciones coinciden con fines de semana. Así lo informó Abraham Azar Wabi, presidente de la Asociación de Empresarios Turísticos del Centro Histórico, quien calificó esta época como una de las más complicadas del año para los negocios locales.
Azar explicó que cada junio representa un reto para los comerciantes debido a la combinación de lluvias constantes y bajo flujo económico, lo que reduce significativamente la afluencia de clientes. “Cuando llueve desde temprano y no para en todo el día, la gente simplemente no sale, y eso se refleja directamente en nuestras cajas registradoras”, lamentó.
Los fines de semana lluviosos son los más perjudiciales, pues representan los días de mayor expectativa para los restauranteros. “No es lo mismo que llueva un lunes a que se presente una tormenta en sábado. Ahí es donde más nos pega”, señaló.
El impacto varía según el tipo de comercio, ya que no todos los giros enfrentan el mismo nivel de afectación. Mientras un restaurante puede registrar pérdidas más severas, otros negocios como boutiques tienen un margen de maniobra ligeramente mayor.
Para hacer frente a esta situación, los empresarios se preparan con medidas preventivas como impermeabilización de locales y protección de equipos eléctricos, previendo fallas de energía que puedan provocar pérdidas de insumos.
Azar Wabi invitó a la ciudadanía a apoyar el consumo local durante la temporada de lluvias. “Si tienen una reunión, cumpleaños o simplemente quieren salir a comer, es buen momento para hacerlo en los negocios del Centro Histórico y el Malecón”, expresó.
Finalmente, aseguró que el sector confía en recuperarse con la llegada del periodo vacacional de verano, cuando se espera un repunte en la actividad turística y comercial.





