Dos jóvenes han revelado haber sido víctimas de agresiones sexuales presuntamente cometidas por integrantes de la llamada “Manada de Campeche”, antes del caso de Susana Saravia, cuya denuncia destapó la investigación por violación equiparada tumultuaria contra tres de los implicados.
Las denunciantes señalaron que los ataques ocurrieron cuando los presuntos agresores eran estudiantes de la Preparatoria Ermiro Sandoval Campos, en la capital campechana. De acuerdo con sus testimonios, el grupo estaba conformado por seis jóvenes que, según ellas, mantenían un patrón de conducta basado en apuestas para determinar quién lograba tener relaciones sexuales primero con mujeres previamente seleccionadas.
Una de las víctimas, identificada como Rosa “N”, relató que Yeshua “N” fue particularmente insistente en buscar intimidad, al punto de que su conducta se convirtió en acoso. Explicó que una de las estrategias más comunes del grupo era invitar a las jóvenes a reuniones en sus casas, generalmente después de clases, para establecer cercanía y concretar sus intenciones.
La otra denunciante coincidió en que el trío identificado como Yeshua “N”, Ángel “N” y Jorge “N” operaba en complicidad con otros tres integrantes, aprovechando la amistad y el contexto escolar para ganar la confianza de las mujeres. Según sus declaraciones, esta dinámica se repitió en varias ocasiones antes de que se registrara el caso de Susan.
En la investigación actual, la Fiscalía General de Campeche confirmó que Ángel “N” es el único detenido hasta el momento, tras un operativo en la localidad de San Francisco. La Secretaría de las Mujeres ha mantenido contacto con la familia de Susan para dar seguimiento al caso y garantizar acompañamiento legal y psicológico.
El caso ha generado comparaciones con el de la “Manada de Pamplona” en España, ocurrido en 2016, debido a la similitud en el número de implicados y la manera en que presuntamente operaban para agredir sexualmente a sus víctimas.





