Las limitaciones para movilizar ganado fuera del estado, derivadas de la presencia del gusano barrenador, han profundizado la crisis económica del sector ganadero en Campeche, al frenar la comercialización de animales y reducir de manera significativa los ingresos de asociaciones y productores.
La falta de médicos veterinarios autorizados para certificar la sanidad del ganado se ha convertido en uno de los principales obstáculos. Productores señalaron que, aunque se permitió nuevamente la participación de terceros especialistas, el número de profesionales disponibles resulta insuficiente para atender la demanda en los distintos municipios.
Desde el sector se advierte que muchos veterinarios evitan participar por el alto nivel de responsabilidad que implica el proceso de certificación sanitaria. Una posible irregularidad puede traducirse en sanciones económicas severas y en la inhabilitación para colaborar con dependencias gubernamentales, lo que ha desalentado su incorporación.
A este escenario se suma la respuesta tardía en la estrategia para contener la plaga del gusano barrenador. La dispersión de moscas estériles no se realizó de manera oportuna y el personal oficial encargado de estas tareas no logró cubrir todas las regiones ganaderas del estado.
Actualmente, solo Candelaria y Escárcega mantienen la movilización de ganado, mientras que el resto de las asociaciones enfrenta restricciones que limitan su capacidad de venta y colocan a los productores en desventaja frente a otros estados.
El dirigente de la Asociación Ganadera de Ciudad del Carmen, José Abraham Cano Orlaineta, explicó que los procesos de autorización ante el Servicio Nacional de Sanidad, Inocuidad y Calidad Agroalimentaria (SENASICA) son estrictos y prolongados, lo que retrasa la incorporación de nuevos especialistas y mantiene el rezago en la actividad.
El impacto económico, señaló, es profundo. Sin ingresos por movilización, algunas asociaciones apenas logran cubrir gastos básicos como sueldos y servicios. Antes de la emergencia sanitaria, la organización de Ciudad del Carmen movilizaba hasta diez jaulas mensuales, con decenas de animales por cada una, ingresos que hoy están prácticamente detenidos.
Mientras continúan las gestiones ante autoridades estatales y la Unión Ganadera de Campeche, el sector advierte que, sin una solución integral que permita controlar la plaga y reactivar la movilización, la actividad ganadera seguirá enfrentando un escenario de incertidumbre y rezago económico.





