Irán informó el cierre del estrecho de Ormuz y advirtió que atacará cualquier embarcación que intente atravesar la vía marítima, de acuerdo con reportes difundidos por medios estatales iraníes y declaraciones de un alto funcionario de la Guardia Revolucionaria quien señaló que las fuerzas iraníes tienen la orden de “abrir fuego contra buques que intenten cruzar la zona”.
Ebrahim Jabari, asesor del comandante en jefe de la Guardia Revolucionaria, declaró que el paso quedó bloqueado y que tanto la Guardia como la marina regular actuarán contra cualquier barco que busque transitar por el área.
El anuncio representa la advertencia más directa emitida por Teherán en los últimos días.
El estrecho de Ormuz conecta a productores del Golfo Pérsico como Arabia Saudita, Irán, Irak y Emiratos Árabes Unidos con el golfo de Omán y el mar Arábigo.
En su punto más angosto tiene cerca de 33 kilómetros de ancho y por ese corredor circula alrededor del 20 por ciento del consumo diario mundial de petróleo, según estimaciones del mercado energético.
Por su relevancia, la zona es considerada un punto clave para el suministro global de crudo.
La decisión ocurre después de los ataques realizados el 28 de febrero por Estados Unidos e Israel contra objetivos en territorio iraní.
En respuesta, Irán lanzó misiles contra países del Golfo que albergan bases militares estadounidenses, entre ellos Qatar, Kuwait y Baréin, y reportó impactos en Emiratos Árabes Unidos, Arabia Saudita y Omán.
Analistas del sector energético mantienen atención en la evolución del conflicto, debido a que un bloqueo efectivo del estrecho podría afectar exportaciones de petróleo y gas natural licuado, con repercusiones en los precios internacionales.





