En Campeche, casi un centenar de trabajadores de la construcción quedó sin actividad tras la suspensión de las obras del programa Viviendas para el Bienestar, impulsado por el gobierno de Claudia Sheinbaum, lo que generó preocupación por la falta de ingresos y la ausencia de información clara sobre su situación laboral.
El proyecto habitacional se desarrolla en la colonia Siglo XXI, en un predio cercano al periférico Pablo García y Montilla, donde se prevé edificar alrededor de 180 viviendas en una primera fase, además de otras acciones en municipios del estado. La paralización ocurrió cuando apenas comenzaban los trabajos iniciales, lo que dejó maquinaria detenida y personal a la espera de indicaciones.
Una representante de una de las empresas participantes aseguró a los obreros que no se trata de despidos, sino de una suspensión temporal por ajustes técnicos. Sin embargo, evitó detallar el tiempo estimado para reanudar labores o si se cubrirán los salarios correspondientes a los días ya trabajados y al periodo de inactividad.
Trabajadores consultados señalaron que al menos diez constructoras intervienen en la obra, lo que ha generado confusión sobre quién debe responder por los pagos y la continuidad del empleo. Algunos indicaron que fueron avisados por sus contratistas sin recibir documentación formal ni certeza sobre su recontratación.
Ante este escenario, los obreros temen quedar desempleados sin haber cobrado los días laborados, además de no saber si pueden integrarse a otras obras mientras se define el futuro del proyecto. La incertidumbre también afecta a sus familias, al tratarse de su principal fuente de sustento.
Los afectados advirtieron que, de no obtener respuesta sobre salarios pendientes o condiciones laborales, acudirán a instancias correspondientes para iniciar procedimientos legales por posible incumplimiento de contrato. Mientras tanto, la ejecución local del programa enfrenta cuestionamientos por fallas de planeación y coordinación entre las empresas participantes.





