Un hallazgo en la zona arqueológica de Calakmul obligará a replantear la cronología de la escritura maya. La reconstrucción digital de un mural permitió identificar un glifo fechado entre los años 400 y 200 a.C., lo que demuestra que esta antigua ciudad desarrolló comunicación escrita varios siglos antes de lo que se había documentado.
Hasta ahora, los registros situaban las primeras evidencias de escritura en Calakmul durante el periodo Clásico (250-900 d.C.). Sin embargo, el nuevo estudio confirmó la presencia de un signo del calendario ritual de 260 días perteneciente al Preclásico Tardío, una etapa clave en el desarrollo de las grandes ciudades mayas.
El descubrimiento coloca a Calakmul entre los primeros centros urbanos de las Tierras Bajas donde florecieron la arquitectura monumental y la escritura, un grupo integrado por ciudades como San Bartolo, El Mirador y Tikal. Para los especialistas, esto confirma que la ciudad campechana participó desde etapas tempranas en el intercambio cultural de la región.
La evidencia permaneció oculta durante años en un mural localizado dentro de la Estructura II. Debido a su deterioro, el dibujo apenas era perceptible, por lo que fue necesaria la aplicación de fotogrametría, procesamiento digital de imágenes y reconstrucción gráfica para recuperar los detalles de la pintura.
Además del glifo, la escena representada podría estar relacionada con el ciclo del dios del maíz y ceremonias de carácter ritual. Aunque los investigadores realizarán nuevas dataciones para precisar su antigüedad, consideran que el hallazgo modifica el conocimiento sobre el origen y la expansión de la escritura en el mundo maya.





