La incertidumbre crece entre cientos de apicultores del estado ante la opacidad con la que opera actualmente la empresa Miel y Cera de Campeche, encabezada por Jorge Antonio Ucán Poot, quien ha evitado rendir cuentas sobre el estado financiero de la organización desde que asumió la presidencia.
Productores de diversas comunidades como Tinún, Kanki, Hecelchakán, Pocboc, Cumpich y Pomuch denuncian que, tras más de un año de silencio por parte del dirigente, no han recibido el finiquito correspondiente a la remesa de 2023, lo que ha generado descontento generalizado y un llamado urgente a la rendición de cuentas.
Apicultores como Lázaro Tun Medina, Moisés Euan Dzul, Lorenzo Tun Cahuich y Ezequiel Moo Tun, entre otros, alzaron la voz para exigir la convocatoria inmediata a una asamblea general, donde se informe sobre posibles deudas, ingresos y el destino de los recursos de la empresa.
“Lo mínimo que pedimos es claridad. No podemos seguir en la oscuridad sobre lo que pasa con nuestros productos y nuestro dinero”, expresaron los inconformes.
Además del retraso en los pagos, los productores señalan que la suspensión de actividades en los centros de acopio tradicionales ha provocado que la miel sea canalizada a través de intermediarios —conocidos como coyotes— provenientes del estado de Yucatán, lo que ha generado pérdidas económicas y desplazamiento comercial para los locales.
Ante la negativa del presidente de la empresa a informar públicamente sobre el manejo interno, los apicultores no descartan realizar manifestaciones para exigir respuestas claras y tomar acciones colectivas que garanticen la viabilidad de su trabajo y la protección de su producción.
“La desinformación nos afecta a todos. No sabemos cómo actuar o en qué condiciones está realmente la empresa. Es momento de que se rinda un informe y se respete el esfuerzo de los apicultores campechanos”, subrayaron.





