Las advertencias de posibles despidos y traslados a otras ciudades se sumaron a las exigencias laborales de trabajadores del Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) en Campeche, quienes denunciaron presiones para frenar su participación en las protestas. Los inconformes advirtieron que mantendrán las movilizaciones hasta obtener respuestas a sus demandas y a las carencias que afectan la atención médica.
Durante su tercera marcha, en la que participó un reducido número de empleados, los manifestantes señalaron que algunos administrativos intentan disuadir a sus compañeros mediante amenazas de darles de baja o reubicarlos en Ciudad del Carmen y comunidades del interior del estado.
La protesta también exhibió el deterioro de las condiciones laborales y operativas que, según los trabajadores, persiste en la institución. Exigieron la contratación de más personal, mejores salarios y el pago de bonos, además de soluciones a la falta recurrente de medicamentos e insumos necesarios para realizar cirugías.
Los empleados reprocharon al Gobierno de México su respuesta a las movilizaciones realizadas en la Ciudad de México, pues consideraron que las presiones contra quienes protestan no resuelven las deficiencias acumuladas durante años en el sistema público de salud.
En Campeche, también cuestionaron la falta de respuesta del gobierno estatal ante los problemas del sector. Argumentaron que, con el esquema actual de responsabilidades sanitarias, las instituciones involucradas deben rendir cuentas ante la Secretaría de Salud, incluidos el IMSS y el IMSS-Bienestar, aunque el primero ya no tenga hospitales bajo su responsabilidad, según señalaron.
La movilización partió del asta de bandera y concluyó frente a la sede sindical, situada a unos 400 metros del punto de inicio. Los trabajadores portaron pancartas y lonas con sus demandas, en una jornada de protesta que se suma al movimiento nacional del personal del Seguro Social.
Los inconformes advirtieron que continuarán las manifestaciones hasta que el Gobierno de México atienda sus exigencias laborales y resuelva la escasez de personal, medicamentos y materiales que, aseguraron, perjudica tanto a los empleados como a los derechohabientes.





