Las disputas por el control político de Morena en Campeche llevaron a la dirigencia nacional a enviar al diputado federal Eduardo Castillo López para contener el descontento interno y evitar más bajas en el partido.
El conflicto involucra las inconformidades contra el dirigente estatal Erick Reyes León y los cuestionamientos por el presunto respaldo de la gobernadora Layda Sansores a Pablo Gutiérrez Lazarus, en medio de las pugnas por la sucesión política.
La primera tarea del delegado será buscar a los militantes que se han alejado de Morena y escuchar los reclamos de quienes se sienten desplazados. Durante su presentación, incluso ofreció disculpas públicas a los inconformes, en un intento por recomponer la relación con las bases.
Castillo López negó que su nombramiento responda a los intereses de algún grupo y anunció una gira de conciliación. “No permitiremos que nadie se vaya. Y los que se fueron, iremos a buscarlos”, declaró, mientras la dirigencia nacional busca contener las divisiones en el morenismo campechano.





