Tras los robos en plataformas de la Sonda de Campeche, ocho trabajadores de Pemex son investigados por su presunta relación con los atracos; sin embargo, la medida fue criticada al señalar que las pesquisas no alcanzan a los mandos que tendrían acceso a información estratégica.
La investigación involucra a empleados que se encontraban de guardia durante el asalto registrado la noche del 11 de julio en la plataforma Ku-H, donde un grupo de delincuentes sustrajo equipos de respiración autónomos, herramientas y otros insumos utilizados en las operaciones petroleras marinas.
Javier Bello Ávila, presidente de la Contraloría Ciudadana de Carmen, A.C., sostuvo que enfocar las indagatorias en el personal operativo representa un error, pues quienes ejecutan labores de mantenimiento y producción carecen del nivel de información necesario para planear un robo de esa magnitud.
Explicó que los asaltantes actuaron con conocimiento de los horarios de relevo, la ubicación del equipo especializado y los momentos de menor presencia de trabajadores, datos que, afirmó, suelen estar bajo control de personal administrativo y de supervisión dentro de la empresa.
El representante ciudadano pidió que las investigaciones también alcancen a esos niveles de mando y que la Fiscalía General de la República presente avances sobre los atracos registrados en las instalaciones marinas, al advertir que responsabilizar únicamente a los obreros podría desviar la atención de quienes realmente facilitaron o planearon estos hechos delictivos.





