Tras años de litigios y sin resoluciones definitivas, comunidades mayas de Yucatán y Campeche acusaron que la demora judicial mantiene abiertas amenazas ambientales que afectan territorios indígenas, por lo que exigieron a la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN) intervenir en tres casos considerados clave para la protección de la península.
Las demandas están relacionadas con la granja porcícola instalada en Homún, el reconocimiento del Anillo de Cenotes como sujeto de derechos y la protección jurídica de las abejas en Hopelchén, Campeche. Los promoventes sostienen que la falta de sentencias firmes ha impedido cerrar conflictos que llevan más de una década en algunos casos.
En Homún, aunque un amparo logró detener las operaciones de una granja porcícola señalada por poner en riesgo el acuífero de la región, habitantes advirtieron que la empresa continúa impulsando recursos legales para revertir la resolución, lo que mantiene la incertidumbre sobre el futuro del proyecto.
Otro de los expedientes busca que el Anillo de Cenotes obtenga reconocimiento legal como sujeto de derechos. De concretarse, sería uno de los precedentes más importantes en México para otorgar protección jurídica directa a un ecosistema estratégico para el abastecimiento de agua en Yucatán.
En Campeche, comunidades mayas también demandan que las abejas sean reconocidas como sujetos de derechos ante el deterioro provocado por la expansión de monocultivos, la deforestación y el uso intensivo de agroquímicos, factores que han impactado la actividad apícola de la región.
Las organizaciones que acompañan los procesos señalaron que la SCJN tiene la oportunidad de emitir resoluciones con impacto nacional en materia de derechos indígenas y protección ambiental, en un contexto donde las comunidades denuncian una creciente crisis socioambiental en la península de Yucatán.





