Los daños estructurales detectados en templos históricos de Campeche han encendido las alertas de las autoridades encargadas de la conservación del patrimonio cultural, particularmente tras los recientes derrumbes registrados en la iglesia de San Roque, conocida como San Francisquito, ubicada en el Centro Histórico de la capital del estado.
La directora general de la Autoridad del Patrimonio Cultural del Estado de Campeche (APEC), Rosa del Carmen Olvera Salinas, reconoció que varios edificios religiosos presentan afectaciones derivadas de años de falta de mantenimiento, una problemática que suele agravarse durante la temporada de lluvias.
La funcionaria informó que el caso de San Francisquito permanece bajo observación luego del colapso ocurrido en parte de su estructura. Ante esta situación, indicó que se busca establecer una coordinación con la Diócesis de Campeche para impulsar acciones conjuntas que permitan atender el deterioro de los inmuebles religiosos con valor histórico.
De acuerdo con la titular de la APEC, los problemas no se limitan a este templo. Recordó que en años recientes también se han reportado daños en iglesias de municipios como Calkiní y Bécal, mientras que actualmente el templo de Guadalupe forma parte de los inmuebles que continúan bajo seguimiento por posibles afectaciones.
El deterioro, explicó, también alcanza a viviendas y fachadas ubicadas dentro del Centro Histórico de Campeche, donde la falta de mantenimiento y las limitaciones económicas han dificultado la conservación de numerosos edificios considerados patrimonio arquitectónico.
Frente a este escenario, anunció que fue autorizado un presupuesto para intervenir una primera etapa de 40 inmuebles, con prioridad para aquellos que presentan mayores riesgos. Precisó que actualmente existen 22 propiedades catalogadas en estado crítico dentro de la zona histórica de la ciudad.
El programa contempla acciones dirigidas a edificios públicos, inmuebles con daños severos y propiedades particulares cuyos propietarios carecen de recursos suficientes para realizar trabajos de restauración. La estrategia busca evitar que el deterioro continúe avanzando y comprometa estructuras de valor histórico.
Olvera Salinas señaló que la conservación de este tipo de edificaciones requiere inversiones significativas y técnicas especializadas. Además, reconoció que algunas intervenciones realizadas en años anteriores utilizaron materiales incompatibles con las características originales de los inmuebles, situación que ha contribuido al desgaste y a la aparición de nuevas afectaciones.





