La crisis financiera reconocida por el gobierno de Campeche ha abierto cuestionamientos sobre el manejo del gasto público, luego de que la administración encabezada por Layda Sansores San Román planteara la posibilidad de implementar un “apagón” en oficinas gubernamentales para reducir costos operativos.
En este contexto, el coordinador de la bancada de Movimiento Ciudadano en el Congreso local, Pedro Armentía López, señaló que la situación no deriva de una falta de recursos, sino de decisiones relacionadas con la administración del presupuesto.
El legislador expuso que el gasto público no ha sido orientado a cubrir prioridades básicas como servicios, nómina y atención ciudadana, lo que —dijo— se evidencia ante la necesidad de considerar medidas extraordinarias para reducir costos en dependencias estatales.
Como parte de sus señalamientos, mencionó erogaciones destinadas a eventos y espectáculos, incluyendo la contratación de agrupaciones como Polymarchs y Los Socios del Ritmo, así como la operación de programas como las Ferias del Bienestar y los llamados “mercaditos”.
Asimismo, el diputado advirtió que las recientes declaraciones de la titular del Ejecutivo estatal sobre una crisis económica y política reflejan un escenario complejo en la conducción gubernamental, tanto en materia financiera como en la estabilidad institucional.
Ante este panorama, planteó la posibilidad de revisar el ejercicio del presupuesto desde el Congreso del Estado para identificar áreas de mejora y optimizar el uso de los recursos públicos, aunque indicó que no ha existido coordinación con el Ejecutivo para avanzar en ese sentido.
Finalmente, insistió en la necesidad de transparentar el destino del presupuesto estatal, estimado en más de 27 mil millones de pesos, al considerar que su correcta aplicación es clave para garantizar la operación de los servicios públicos y la atención a la población.





