Campeche quedó sin representación en la etapa decisiva del proceso para designar nuevas consejerías del Instituto Nacional Electoral, luego de que dos funcionarias con trayectoria en el ámbito comicial local fueran descartadas de la lista que continuará en la ruta de selección.
Lirio Suárez Améndola y Auri María Curmina Gallegos habían logrado avanzar entre los perfiles evaluados por el órgano nacional, dentro de un procedimiento que definirá a quienes ocuparán tres espacios en el Consejo General durante el periodo 2026-2035.
Aunque ambas superaron varias fases del proceso, sus nombres no aparecieron entre las propuestas que serán turnadas al Poder Legislativo, donde se realizará la siguiente revisión para definir a los futuros integrantes del máximo órgano electoral del país.
La exclusión llamó la atención en el caso de Auri Curmina, quien había obtenido una de las evaluaciones más altas entre quienes participaron desde la región sur-sureste. Su experiencia se ha desarrollado en distintos procesos electorales estatales y actualmente mantiene responsabilidades en materia de igualdad dentro del instituto local.
Su trayectoria ya había sido reconocida en una convocatoria anterior para la presidencia del organismo electoral de Campeche, donde figuró entre los perfiles finalistas, consolidándose como una de las funcionarias con mayor presencia técnica dentro del ámbito electoral en la entidad.
En contraste, Lirio Suárez también llegó a la fase final respaldada por su experiencia al frente del instituto estatal, aunque su gestión estuvo acompañada por episodios de confrontación interna con integrantes del propio organismo, un antecedente que volvió a colocarse en el análisis tras su salida del proceso nacional.





