Las mujeres campesinas en Campeche fueron incorporadas de manera formal como sujetas de derechos dentro de la Ley Agrícola estatal, tras la aprobación de una reforma que modifica el marco legal para reconocer su papel en la producción y el desarrollo rural.
La iniciativa, impulsada por diputadas integrantes del Congreso local y respaldada por legisladores de distintas bancadas, introduce criterios de igualdad sustantiva y justicia social, con el objetivo de atender las desigualdades que han marcado la participación femenina en el campo.
Uno de los ejes centrales del cambio es obligar a que las políticas públicas del sector agrícola contemplen a las mujeres como población prioritaria, desde la planeación hasta la ejecución de programas, lo que implica un ajuste en la forma en que se distribuyen los apoyos institucionales.
Durante el análisis legislativo se advirtió que, aunque existen programas dirigidos a mujeres, estos no garantizan condiciones equitativas frente a los hombres, especialmente en el acceso a maquinaria, financiamiento y herramientas para la producción.
Con la reforma, se establecen mecanismos para facilitar su acceso a créditos, capacitación, asistencia técnica y esquemas de comercialización, además de reforzar derechos relacionados con la propiedad y uso de la tierra.
El cambio legal se plantea como una medida para reducir rezagos estructurales en el campo campechano, donde la participación de las mujeres ha sido constante, pero con menor reconocimiento y acceso a beneficios, en comparación con otros sectores productivos.





