Alrededor de 261 millones de pesos en pérdidas han dejado los robos y actos ilícitos cometidos en plataformas marinas de Petróleos Mexicanos entre 2020 y 2025, de acuerdo con reportes oficiales sobre incursiones de grupos delictivos en instalaciones petroleras de la Sonda de Campeche.
Solo durante 2025, las afectaciones económicas ascendieron a 75.1 millones de pesos, principalmente por la sustracción de Equipos de Respiración Autónoma (ERA), considerados esenciales para la seguridad del personal y uno de los objetivos más frecuentes debido a su alto valor en el mercado ilegal.
El incremento de ingresos no autorizados a plataformas ha agravado el impacto financiero. Mientras en 2024 se registraron 49 reportes, para 2025 la cifra se elevó a 135 casos, lo que implicó mayores gastos en reposición de equipo, reforzamiento de vigilancia y atención a daños en infraestructura estratégica.
Además de las pérdidas directas por robo, cada incursión genera costos adicionales por suspensión temporal de operaciones, reparaciones y despliegue de seguridad marítima, factores que presionan las finanzas de la empresa productiva del Estado.
Ante esta situación, la Secretaría de Marina mantiene operativos permanentes de vigilancia para contener los asaltos y proteger tanto al personal como a las instalaciones, aunque las cifras reflejan que el problema continúa activo.
Autoridades federales señalan que reducir estos delitos resulta fundamental para evitar mayores afectaciones a la producción energética y a los ingresos públicos derivados de la actividad petrolera en una de las zonas más importantes para el país.





