A casi tres meses de que se denunciara un presunto caso de maltrato infantil en el Centro de Atención Infantil No. 5 (CAI 5), madres de familia acusan que no se han tomado decisiones de fondo para garantizar la seguridad de las niñas y niños que asisten al plantel.
Las denunciantes aseguran que, pese a la gravedad de los señalamientos y a la existencia de material videográfico que documentaría las agresiones, la docente involucrada continúa desempeñando funciones dentro del centro, lo que ha generado molestia y desconfianza entre las familias.
Esta situación ha derivado en una disminución en la asistencia, ya que varias madres optaron por no llevar a sus hijos mientras no exista una resolución clara y acciones que consideren suficientes para proteger a los menores.
Las familias reconocen que el CAI 5 ha permitido el seguimiento del caso y la revisión de los hechos; sin embargo, consideran que el proceso ha sido lento y carente de medidas inmediatas que atiendan el impacto directo en la comunidad escolar.
De acuerdo con los testimonios, el conflicto se originó tras un cambio en la dirección del centro, cuando parte del personal educativo manifestó desacuerdo con la llegada del nuevo titular, contexto en el que posteriormente se presentaron las denuncias por presunto maltrato.
Las madres subrayaron que el daño va más allá de lo físico, pues algunos niños presentan signos de temor y ansiedad al regresar al plantel. Ante ello, exigieron la intervención directa de las autoridades educativas para garantizar un entorno seguro, así como la aplicación de medidas que prioricen el interés superior de la niñez.





