La falta de cumplimiento a los acuerdos entre productores y autoridades estatales derivó en nuevas protestas frente a la Secretaría de Desarrollo Agropecuario (SDA) en Campeche, donde agricultores de la región de los Chenes bloquearon la avenida María Lavalle Urbina con tractores y arrojaron costales de maíz como muestra de inconformidad.
Los inconformes señalaron que esperaban la formalización del apoyo de 900 pesos por tonelada de maíz, compromiso que —aseguraron— fue pactado durante una reunión reciente con funcionarios estatales. Al no concretarse, decidieron intensificar las movilizaciones para exigir que el precio de venta alcance los 7 mil 200 pesos por tonelada.
Durante la manifestación, el tránsito vehicular y el transporte público resultaron afectados, mientras personal de la SDA y elementos de seguridad acudieron al lugar para intentar dialogar con los productores y restablecer la circulación.
De acuerdo con los campesinos, el precio actual del maíz no cubre los gastos de producción, que incluyen el incremento constante en fertilizantes, diésel y mantenimiento de maquinaria. Afirmaron que el margen de ganancia es casi nulo y que la situación amenaza con paralizar la próxima temporada de siembra.
Los productores advirtieron que no se retirarán hasta recibir una respuesta formal por escrito que garantice la entrega del apoyo comprometido y una revisión integral al esquema de precios del grano.
Insistieron en que su demanda no busca confrontar a las autoridades, sino visibilizar la crisis que atraviesan cientos de familias del campo campechano, cuyo sustento depende directamente de la venta del maíz.





