Al borde de la quiebra, contratistas y proveedores de Ciudad del Carmen señalan que los retrasos en los pagos de Petróleos Mexicanos (PEMEX) ponen en riesgo la continuidad de sus negocios. La falta de claridad sobre los adeudos de 2024 no solo genera incertidumbre, sino que amenaza con desestabilizar toda la cadena de proveedores locales.
Gonzalo Hernández Pérez, presidente del Clúster de Energía en Campeche, aseguró que muchas empresas enfrentan decisiones críticas sobre mantener personal o reducir operaciones ante la imposibilidad de cubrir costos. “Los pagos recientes de 2025 no compensan lo que se quedó pendiente el año pasado”, explicó.
El dirigente empresarial advirtió que emprender acciones legales por los atrasos puede ser contraproducente, ya que PEMEX podría cancelar contratos vigentes. Por ello, muchas compañías han preferido evitar denuncias y buscar soluciones internas que les permitan seguir operando.
Los retrasos también han golpeado directamente la economía de Ciudad del Carmen: restaurantes, comercios y empresas de servicios vinculados al sector petrolero enfrentan cierres y despidos. La dependencia local de la actividad petrolera amplifica el impacto de cada pago pendiente.
Rumores sobre recortes masivos en empresas como COTEMAR circulan entre los trabajadores, con estimaciones de reducción de entre 30 y 40 por ciento de la plantilla, aunque sin confirmación oficial. Los empresarios insisten en que los adeudos de 2024 deben resolverse cuanto antes para garantizar la supervivencia de los negocios y el empleo.
A pesar de algunos pagos parciales, Hernández Pérez señaló que la situación sigue siendo crítica. Sin certeza sobre los montos históricos, las compañías no pueden acceder a financiamiento ni planificar sus operaciones a futuro, dejando a la economía local en constante vulnerabilidad.





