La indignación estudiantil estalló frente al Plantel 19 del Colegio de Bachilleres de Campeche (Cobacam), en Lerma, tras la difusión de una denuncia por presunto acoso sexual en redes sociales. Lo que comenzó como una publicación en Facebook se transformó en una protesta pacífica que evidenció una problemática más profunda: varias estudiantes aseguran haber sido víctimas del mismo tipo de violencia dentro del plantel.
Desde temprano, las instalaciones del Cobacam amanecieron cubiertas con mensajes de denuncia, fotografías y capturas de pantalla de conversaciones, que dan cuenta de múltiples casos similares. La protesta no solo respaldó a la estudiante denunciante, sino que sacó a la luz una serie de acusaciones que, según las jóvenes, han sido ignoradas por las autoridades escolares.
Las estudiantes acusan que la dirección del plantel ha mostrado una actitud omisa ante las denuncias anteriores y que, incluso, ha sugerido a las familias que no hablen del tema. “No es la primera vez que pasa, pero siempre nos dicen que no digamos nada”, afirmó una de las manifestantes.
En medio del creciente reclamo social, el padre de la estudiante que hizo pública la denuncia informó que este martes fue convocado a una reunión en la Dirección General del Cobacam. Aunque se negó oficialmente la presencia del director general, César González David, la propia estudiante confirmó que su padre se reunió con él. En un video publicado anteriormente, González David aseguró que se abrirá una investigación sobre el caso, aunque recordó que el acusado —a quien se refieren como “el químico”— también debe ser protegido legalmente hasta que se esclarezcan los hechos.
Por su parte, el Sindicato Único de Trabajadores del Cobacam (Sutcobacam) emitió un comunicado expresando su rechazo a toda forma de violencia sexual y su disposición a dar seguimiento a las investigaciones sin interferencias. El sindicato afirmó que respetará cualquier resolución institucional, y pidió que se atiendan también los otros casos señalados si las denuncias resultan fundadas.
Mientras tanto, el silencio oficial por parte de la dirección del plantel mantiene en tensión a la comunidad escolar, que ahora exige acciones claras y efectivas que garanticen la seguridad e integridad de sus estudiantes.





